
¡Ya no hay necesidad de esperar a que la toalla se caliente!
¿Alguna vez has salido de la ducha y te has dado cuenta de que el toallero aún está frío? Es algo realmente molesto. La mayoría de los calentadores intentan primero calentar el aire a su alrededor, lo cual lleva mucho tiempo.
Nosotros decidimos omitir ese paso. En lugar de calentar el aire, utilizamos ondas infrarrojas de corta longitud. Piénsalo como el sol: no esperas a que el aire se caliente para sentir su calor en tu piel; lo sientes en el instante en que sales afuera. Nuestros calentadores hacen exactamente lo mismo: envían calor directamente hacia la tela y tu piel.
Sin esperas. Solo calor instantáneo.
El secreto está en la luz
Dentro de cada unidad hay un filamento de tungsteno de alta potencia, ubicado dentro de un tubo de cuarzo. Esta configuración genera un tipo específico de energía que permite penetrar a través de la humedad y la tela. Mientras que otros sistemas simplemente siguen funcionando sin producir cambios significativos en la temperatura, este sistema logra elevar la temperatura rápidamente. Hemos diseñado estos dispositivos para que funcionen con alta eficiencia, de modo que puedas disfrutar de una sensación de comodidad similar a la de un hotel de lujo en cuestión de segundos, no en diez minutos.
Diseño duradero
Usamos vidrio de cuarzo por una razón: puede soportar los grandes cambios de temperatura entre el filamento encendido y el aire frío del baño, sin romperse. También aplicamos un revestimiento especial en el vidrio, lo que permite que el calor se mantenga concentrado y evita que el aire húmedo y salado del vestuario dañe el material.
Las conexiones eléctricas también deben ser precisas. Utilizamos conectores estandarizados para asegurarnos de que no haya chispas. Y como estos dispositivos se calientan mucho, hemos diseñado los soportes de manera que el metal pueda expandirse. Si se coloca demasiada energía en un espacio pequeño, sin espacio suficiente para que el metal se expanda, los dispositivos pueden sobrecalentarse.
El compromiso
El problema es que el calor de ondas cortas es direccional. Se trata de un haz de calor, no de un calor uniforme. Si no te encuentras justo frente al dispositivo, no sentirás ese calor intenso. Para solucionarlo, hemos pasado mucho tiempo pensando en cómo organizar los componentes del dispositivo. Hemos preferido un calor intenso e inmediato, justo donde lo necesitas.