
Mantener los vestuarios calientes sin problemas
Si alguna vez has entrado en un vestuario o área de duchas donde hace mucho frío, en pleno mes de enero, sabrás cómo es. Es realmente helador. Intentar calentar ese espacio con un calentador típico es como tratar de llenar un cubo con un agujero en el fondo: el calor simplemente se escapa.
Por eso utilizamos radiación infrarroja de onda corta. En lugar de intentar calentar el aire, esta radiación envía calor directamente a la piel y a la ropa. Es instantáneo: lo sientes en cuanto entras en esa zona.
La lucha contra la humedad
Las zonas húmedas son algo devastador para los dispositivos electrónicos. Hay vapor, salpicaduras y alta humedad que afectan todo al mismo tiempo. Para combatir esto, construimos estos dispositivos siguiendo el estándar IP65.
En términos sencillos: el “6” significa que no puede entrar polvo, y el “5” significa que puede ser sometido a chorros de agua desde cualquier ángulo, sin que funcione mal. Sellamos los componentes eléctricos detrás de vidrio templado y utilizamos juntas resistentes que no se rompen ni se encogen cuando están expuestas al calor y al frío repetidamente.
Es un detalle crucial. Si el sello falla, la humedad puede llegar a los terminales eléctricos, y todo el dispositivo se dañará.
Cómo funciona realmente
Olvídate de los ventiladores y la circulación de aire. Utilizamos tubos de cuarzo que emiten radiación electromagnética. Esta radiación se mueve a la velocidad de la luz. Cuando esa energía impacta algo sólido, como tu cuerpo, se convierte en calor. Se siente como estar bajo el sol en un día de primavera, incluso si la habitación sigue estando fría.
Algunas cosas a tener en cuenta
Si vas a conectar estos dispositivos a una red industrial, asegúrate de controlar la carga eléctrica. Estos dispositivos consumen mucha electricidad. Si los colocas en un área pequeña, asegúrate de que tus disyuntores puedan soportar esa carga. A nadie le gusta que se produzca un corte de energía en medio del turno de trabajo.
También hay un problema con el sellado IP65. Dado que el dispositivo es hermético para evitar que entre agua, los componentes electrónicos no pueden “respirar” fácilmente. Por eso, funcionan a temperaturas más altas que un calentador convencional.
Para solucionarlo, hemos añadido disipadores de calor de aluminio. Estos disipadores alejan el calor de los circuitos eléctricos, evitando así que el dispositivo se apague accidentalmente durante momentos de alto consumo de energía.